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La población magrebí en Andalucía: una mirada espacial sobre las mujeres

06 nov 2018

La población magrebí en Andalucía: una mirada espacial sobre las mujeres

Uno de cada tres nacimientos de madres extranjeras lo fueron de mujeres procedentes del Norte de África

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La población magrebí en Andalucía es una de las más numerosas y además una de las que más tiempo lleva asentada en la comunidad. De acuerdo con los datos del Padrón de Habitantes, recogidos por el Observatorio Permanente Andaluz de las Migraciones (OPAM; el informe completo puede descargarse al final de esta información), en Andalucía había a 1 de enero de 2018 un total de 142.033 magrebíes, lo que supone un 22,95% del total de personas extranjeras en la región, la primera comunidad extranjera. 

Es frecuente ver, sobre todo en redes sociales, el empleo del término “magrebí” como sinónimo de “marroquí”, una concepción errónea. El Magreb es una región geográfica del norte de África que comprende los actuales países de Marruecos, Túnez, Argelia, Mauritania y Libia. No obstante, el estudio del OPAM sólo ofrece los datos de los tres primeros países, ya que apenas hay información estadística sobre los dos restantes; además, sólo esas tres nacionalidades concentran el 99% de la población magrebí en Andalucía (y en su mayor parte proceden de Marruecos). 

El informe del OPAM ofrece una mirada especial sobre la situación de la mujer magrebí en Andalucía. Prácticamente todos los datos y estadísticas, en caso de estar disponibles, aparecen desglosados por sexo, para poder entender mejor la situación de las mujeres de esta procedencia. Así, destaca una notable masculinización de la población magrebí en Andalucía, muy superior al conjunto de la población extranjera: en Andalucía, a 1 de enero de 2018, hay 59.140 mujeres magrebíes empadronadas, el 41,83% del total de la población magrebí, mientras que en el conjunto de la población extranjera esos porcentajes están casi igualados (el 49,17% de mujeres y el 50,83% de hombres). 

El estudio del OPAM ofrece una explicación a esta diferencia por sexos, que tiene que ver únicamente con la situación laboral y no con la segregación por género. En el documento se indica que “el perfil dominante de las personas inmigrantes de origen magrebí entre los años 90 y hasta 2005 fue el de un hombre joven que migraba por motivos económicos. Las mujeres se sumaron a la migración pasado algún tiempo, en un principio como resultado de la reagrupación familiar y posteriormente emprendiendo los proyectos migratorios solas, hecho que ha ido favoreciendo el equilibrio por sexo de este colectivo”. Las estadísticas avalan esta afirmación, pues en 2007 la proporción entre hombres y mujeres magrebíes en Andalucía era prácticamente de 2 a 1, un baremo que se ha ido equilibrando en una década hasta alcanzar el ya mencionado antes.

Los magrebíes son una comunidad joven. La edad media de la población magrebí en Andalucía es de 35,8 años, casi tres años por debajo de la media de población extrajera (38,6) y seis años menos que la población española (41,8). Resultan significativas las diferencias de la población magrebí en media de edad por sexo: ellas son sustancialmente más jóvenes, con una edad media de 31,8 años, frente a los 37,2 de los hombres. Es decir, proporcionalmente hay menos mujeres que hombres magrebíes en Andalucía, pero ellas son más jóvenes

Quizás así se explique también la gran contribución de la comunidad magrebí al aumento de la natalidad en Andalucía. El 35% de todos los nacimientos de madres extranjeras en Andalucía lo fueron de mujeres magrebíes, cuando su peso en población es mucho menor (un 23%). 

Diferencias entre el Padrón y la Residencia

Existen diferencias, como entre todas las poblaciones extranjeras, entre el Padrón de Habitantes y las autorizaciones de residencia. En Andalucía hay un total de 142.033 marroquíes empadronados, mientras que los permisos de residencia alcanzaban 133.767 personas de esa nacionalidad, con una tasa de regularización del 96,82%. Este factor indica un hecho propio de los inmigrantes marroquíes: hay más personas migradas con permiso de residencia que los que están realmente empadronados, al revés de lo que ocurre con el resto de la población extranjera, donde esa misma tasa alcanza el 114,70 por ciento.

¿A qué se debe esas discrepancias? El estudio del OPAM concluye que “entre otros motivos, por tratarse de una población con mayor estabilidad que otras en Andalucía, que ha regresado en menor medida a su país de origen”. Además, “aquellos grupos de personas extranjeras que llegaron hace más años mostrarían una tasa de regularización más alta, mientras que las que llegaron más recientemente tendrían tasas más bajas. En este sentido, las oleadas más recientes de la población magrebí, sobre todo de jóvenes y mujeres, ofrecerían una explicación a la menor tasa de regularización de esta población frente al resto”.